En el primer post critiqué ferozmente la Feria de Abril. No por la fiesta en si, sino por los elementos que la cohabitan. En el segundo post os conté, con acento en el sentido del humor, aquella vez que me robaron con 15 años en el recinto ferial. Hoy voy a confesar que la Feria d Abril me ha dado alegría. En concreto 2:

MI SOMBRERO VAQUERO

Actualmente lo llevo en el maletero de mi coche y va conmigo a todas partes. El día que me lo puse por primera vez (el de la fotografía, Feria de Abril de 2007), me puse a andar a ahorcajadas por la Feria acompañado por mi primo (cuyo sombrero es igual al mio pero en negro). Mientras uno silvaba para poner banda sonora original, el otro hacía el ruido peliculero de las botas al pisar: "Ching! Ching! Ching!". Levantábamos la punta de nuestro sombrero a todo ser viviente con el que nos cruzábamos gritando con voz de auténtico chico del oeste:

—¡Buenas tardes, Mike!
—¡Buenas tardes, Timm!
—¿Que tal tus reses, Jimmy?

La novia de mi primo (que es quien nos hizo la foto) a la hora de comprarme el sombrero estaba harta de mi primo y de mi. Nosotros, subiendo una ceja y bajando otra, con voz grave le decíamos:

—¿Pero qué dices, Mary Jane? ¡Calla mujer y prepáranos un zumo de zarzaparrilla!

Nos podía haber dado una paliza. Pero, increiblemente, no lo hizo.

LA MANZANA DE CARAMELO

La foto lo dice todo.

Puede que esta fálica foto y la anterior, tan infantil y cómica, os hagan mucha gracia hasta el punto de que mi persona os dé penita. Nada más lejos de realidad. Al día de hoy mi sombrero se ha convertido en un importante atrezzo en grandes momentos de diversión... ¡¡¡Yiiiijaaaaaa!!! ¡¡¡Cabalga, nena, cabalgaaa!! xD