Igual que los vecinos de un bloque de pisos hablan ocasionalmente sobre el estado de la barriada, aquí en La Coctelera se discute mucho sobre el estado del portal. Hace bastante tiempo que no nos enfrentamos al temido "error 500" y su página diabólica, pero hemos sufrido otros daños colaterales como por ejemplo

  1. Según en qué blog se puede comentar o no
  2. Según qué usuario puede comentar o no
  3. Publicar un post sin darle previamente a "Guardar en borrador" puede llegar a suponer la pérdida de todo un texto
  4. Ocasionalmente los blogs generan una mala presentación (todo se descuadra) al incluir algún tag HTML en un post
  5. La Coctelera tiene mejor soporte bajo Firefox (cuando lamentablemente la mayoría de usuarios vienen usando Internet Explorer) ¡La Coctelera debería ser un proyecto cross browsers!

Las causas técnicas de todo pueden ser muchas. Vamos, a mi como profesional del sector, se me ocurren unas pocas (salvando las distancias que me separan al diseñador-maquetador del analista-programador). Entiendo que la empresa The Cocktail tiene cosas más importantes que hacer que estar todo el día pendiente de La Coctelera (una labor que quizás sea más cara del dinero que pudiera genera el propio portal). Pero no estaría de más una organización más efectiva para solventar este tipo de problemas. Desde aqui hago un llamamiento al equipo del portal, porque después de un año a muchos nos importa seguir aquí y, sobre todo, seguir agusto ¡Gente, que la gente está saltando del barco —que hace aguas por todas partes— y nos quedamos solos!

También hay que reconocer que existen otros factores de la baja participación en La Coctelera que no tienen nada que ver con esas cuestiones técnicas que los chicos de The Cocktail deberían solventar (¡no vamos a echarle toda la mierda encima cuando en la ecuación hay más factores, hombre!). Existe un factor humano, indudablemente, que parte originariamente del sujeto que se habre un blog. Dicho de otra manera, la gente abandona el barco porque:

  1. Se cansa al poco tiempo
  2. No todo el mundo es fiel a su compromiso de ofrecer historias ó articulos a sus amigos de manera constante (mensualmente, semanalmente, diariamente)
  3. El erróneo concepto de que un blog es algo efímero para solventar una etapa complicada de nuestras vidas (existen miles de millones de blogs creados a raiz de que el autor pase por un mal momento: blogs de penita)
  4. El hecho de que el autor del blog se dé cuenta de que realmente no tiene nada que ofrecer
  5. La atención que le podemos prestar a asuntos del MundoReal® en una etapa más complicada de nuestras vidas puede llegar a dejar el blog, como es lógico, en un segundo plano
  6. Problemas técnicos (dejar de tener una conexión a Internet, etc)

Un blog te puede enseñar mucho. Ya no sólo por lo que compartes en él con las demás personas que gastan su tiempo de oro leyéndote (así que procura de una manera u otra ser agradecido). Un blog te puede llegar a enseñar cuán constante eres y qué tienes para ofrecer/contar a los demás. Pero al paso que vamos esto va a ser un rollo en plan Los Inmortales: "Sólo quedará uno". Y me temo que va a ser el puto Caracol Inmundo, ya verás...