Te lo juro: en este país todo conduce de putisima madre. ¿Que no me crees? Joder, pues gírate y dile a tu compañero de oficina: "¿Illo, tu cómo conduces?" Te dirá sin vacilar: "De puta madre, aro. El tío más templado al volante está ante tí" ¿Sorprendente, verdad? Puedes llegar más lejos. Pregúntale a toda la oficina. Baja a la cafetería y preguntale a los de las otras oficinas. Al camarero. Ve a casa y pregúntale al vecino. Y a la vecina. Al panadero. Llama a tu primo y pregúntale. Y a tu tía y a tu padre. Y a la nueva novia del cuñado del primo del amigo de un vecino que se mudó a Dos Hermanas... ¡También conduce de puta madre! ¡Vive Diox! ¡¡¡Milagro!!!

...Y si todo el mundo conduce de puta madre, yo me pregunto: ¿donde viven los hijos de puta que conducen como si les hubieran regalado la carretera para ellos? ¿Donde viven los listos al volante? ¿Donde viven los ways de las 2 y las 4 ruedas? Más que nada para mandarle un Christmas esta navidades cagándome en sus muertos todos. Y deseándole feliz año nuevo, joder, que no soy un maleducado. Porque listos al volante los hay de muchos tipos.

CIRCULAR ES DE MARICONES: YO COMPITO.
Aqui tenemos al que se cree que está en algún equipo de F1. Desde luego, desde que se puso de moda la Fórmula 1...

—Perdona, pero yo ya de antes de Fernando Alonso seguía la F1 y...

¡Vete al carajo! Y Fernando Alonso también. Me la pela, no me interesa y guardo mi mas profundo odio a esos que se creen de verdad que en vez de circular están compitiendo. Con el brazo izquierdo estirado en el volante y el asiento bajo para creerselo más todavía. Gilipollas. Normalmente son unos putos niñatos que no han conocido la inclemencia del duro invierno y de cómo el estárter te puede salvar la vida (y arruinar tu bolsillo). Ó que tu coche no te diga qué puta puerta está abierta o cerrada (en los viejos tiempos cuando esto pasaban te pitaban mintras conducias "piiii piii" y señalaban: alta tecnología y sin problemas). Y ahí te los ves, del tercer carril al primero, del primero al segundo, al tercero y otra vez al primero. Driblando los coches. ¿De competi, ave loco? Y si te dejan pasar (o les pasas) te miran con cara de: "Te perdono la vida, venga..." ¡Púdetre, mongolo! Y búscate un asesor de imagen porque ese amarillo pollo con el trival verde metálico en tu puto MEGANE, no. ¡No está "wapo"! Esos colores reverberan! Me asquea tu forma de conducir. Me asquea tu sentido de lo estético. Me asquea tu música reguetón. Y me asquea tu novia disfrazada de puta que, además, es puta.

MI COCHE ES MEJOR QUE EL TUYO: APARTA DE MI CAMINO.
La versión del anterior elemento 15 ó 20 años después se perfila en la figura de un señor que, mire usted por donde, tiene un coche de gama alta. Si en vez de un señor es el mismo niñato de antes pero con coche de gama alta échate a temblar de verdad, amigo.

Estás a adelantando a un pobre R5 que te recuerda a tus años mozos en la autopista, a unos 135km/h, cuando te lo ves venir por el espejo retrovisor por el carril de la izquierda. El hijo de puta va a una velocidad constante (quizás 150km/h), pero es ver que te pones a adelantar y parece que dice: "Te voy a joder". El cabrón se pone a pisarle más y mientras tu efectúas progresivamente tu adelantamiento el gilipollas te hace ráfagas de luces largas, en plan: "¡Estás faltando al respeto a mi coche! ¡Aparte que soy de gama alta!" Entonces tienes varias opciones: subir la música, proceder con tu adelantamiento, pegar un breve toquecito al freno (esto solo si controlas bien de distancias en momentos tensos, pero te hartas de reir porque el gilipollas se caga y te grita desde su coche -yo lo he hecho-) y terminar de adelantar a una velocidad coherente.

En ese momento el muy capullo hará lo que todos. O te pasa zumbando y lo pierdes de vistá ó -pero todavia- te pasa zumbando para recuperar una marcha de 130km/h a 100 metros. ¿Te quieres divertir y echarle morro? Espera a que tremendo gilipollas se vea adelantando y le haces lo mismo que él a ti. En breve zumbará y te dejará to tirao. Pero esos 10 segundos de ráfagas le sentarán como si te tiraras a su mujer.

EL ABOGADO DE LA MOTO GOLDA
Existe una raza de gilipollas que son aquellos que no tienen ni puta idea de conducir una moto golda. Esos trentañeros vacilones que tú los ves y dices: Abogao. Porque van todos iguales.

Se compran la moto golda para vacilar pero después, por ciudad, intentan hacer lo mismo que los que tienen una moto de menor cilindrada: meterse entre coche y coche. Vamos a ver, mongolo ¿no te has comprado una moto gorda por vacilón? Pues jódete y te comportas como si circularas con un puto coche ¿¿O es que no ves que por ahi no cabes y me vas a rallar la puta puerta??

Lo peor de todo es que se cuelan al final. Se ponen delante del semáforo. Y ahora van los gilipollas y se ponen a mirar para arriba. Si, si, fijaos bien: miran para arriba. Será algún defecto congenito de esta raza de seres, pero todos hacen igual. ¿Qué es lo que pasa? Pues que se pone verde y como la moto es gorda no puedes pasar con tu coche. Todos empiezan a pitarte y tu te acuerdas de la madre del abogao. Hasta que el gilipollas se da cuenta y se larga a todo meter. ¿Para eso quieres tú una moto golda, no? ¡ TÚ LO QUE ERES UN MAMAHOSTIA!


Continuará otro día...