Resulta que caminando esta tarde a eso de las 15:30, recien salido del curro y comenzando —¡por fin!— mi fin de semana me fijo que en el suelo hay algo.

¡Ostía! ¡Qué de puta madre! Dos monedas de Blatis por la cara. Una de 1 blati y otra de 2 blatis. Me agacho, las trinco y pal bolsillo. Ea, después me voy a jincá tres cervezas DE GRATI.

También es verdad que me podía haber encontrao un billete de 500 blatis (de esos que tienen la cara de Caín). Si ya lo decía mi madre:

"Tu vales mucho más que esa hentusa con la que te hablas"
(Eva)